Mostrando las entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas

viernes, mayo 17, 2013

La prima de mamá descansa en paz

Silvia, la prima de mamá, al final, con un suéter verde y lunares blancos.

Cuando escuchó la noticia, a mamá se le dibujó una sonrisa, se le puso la piel de gallina y se emocionó. Se acordó de su prima, Silvia. ¿Cómo no hacerlo? Los titulares de todos los canales de televisión anunciaban: "Murió Jorge Rafael Videla". Y ella, mientras tomaba maté, se tuvo que prender un Jockey suave corto por los nervios. Fue un reflejo. Ese tipo, que había sido el cerebro de la desaparición de su prima (y otras 30 mil personas), estaba, después de tanto tiempo, muerto. Muerto al fin.

Mamá siempre me contó el último recuerdo que tenía de su prima. Le quedó grabado en la retina de por vida. Ya lo conté una vez en ese blog, pero lo retomo. Ella estaba en el aeropuerto, donde trabajaba. Le entregó los pasajes a Silvia y su marido, Juan Carlos Mora, al que todos le decían "El chino". Viajaban a La Plata, donde estudiaban. La abrazó fuerte, le deseó lo mejor, La abrazó sin saber -quizás- que su prima estaba embarazada. Y nunca más la volvió a ver. 

El 1 de diciembre, Silvia fue secuestrada y desaparecida. Su bebé nunca apareció, como tanto otros bebés. Ese chiquito que nació cuando ella estaba privada de su libertad. De nuevo, como tantos otros bebés. 

Hace un rato veíamos tele. Pasaban la noticia, como casi todo el día. Mamá la vio y dijo: "Hijo de puta, mi prima hacía seis meses vivía en La Plata". 

En 2009, los restos de Silvia aparecieron en una fosa común de Avellaneda, con otros 400 cadáveres. Ahí mamá, pudo cerrar un poquito esa herida que le quedó de la dictadura. Hoy, cicatrizó más, cuando el genocida dejó de respirar, en una celda común de la cárcel de Marcos Paz. Condenado, como debía ser por la democracia, primero por el gobierno de Raúl Alfonsín, al que mamá votó, y después por el de Néstor Kirchner, al que mamá no votó. 

La prima de mamá descansa en paz, el tipo que la mandó a matar está muerto. En cambio ella siempre va a vivir en el recuerdo de los suyos, de mi mamá, en su retina. Para siempre. 

Adio!


jueves, septiembre 06, 2012

6,7,8: lo emergente, lo residual y el riesgo de los fanatismos

Fanático, ca. (Del lat. fanatĭcus). 
1. adj. Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas. 
2. adj. Preocupado o entusiasmado ciegamente por algo.

El modelo tiene grietas. Pueden verse en la economía, con funcionarios como Ricardo Echegaray pidiendo que se veranee en el país cuando él prefiere el sol de Punta del Este. En la política, cuando Hugo Moyano, el principal aliado del kirchnerismo se convierte de un día para otro en la suma de todos los males porque se queja de que Cristina, la Presidenta, no lo atiende. Y también aparecen, por momentos fugaces, en la televisión, por ejemplo en 678, el programa insignia del periodismo kirchnerista.

Ayer, una de esas grietas se desnudó en canal 7, cuando el septuagenario Orlando Barone increpó a Cynthia García, en medio de un debate sobre periodismo en torno a un informe sobre Jesús Cariglino, barón del conurbano e intendente de Malvinas Argentinas. Fueron apenas unos segundos en los que la "sintonía fina" que siempre ejercen con fruición los panelistas para elogiar al Gobierno se quebró.
García no dijo nada desubicado, ni fuera de lugar. Su pecado fue haber proferido la siguiente frase: "A mí me parece que somos periodistas ejerciendo el periodismo".

García no quería obviar el tema de la importante pauta que tiene Cariglino en distintos programas. Barone prefería obviarlo. Hablar de pauta en un programa oficialista cuando el Gobierno la usa para premiar y castigar, podría ser malinterpretado, quizás pensó. Lo cierto es que de un momento a otro, Orlando se transformó y se disparó el siguiente cruce:

–Vos no tenes que decir "somo periodistas"... ¿Quien sos vos para decir que somos periodistas?– la paró moviendo la mano, como si retara a una niña y subió la voz– ¡Pero yo no puedo creer que vos te asumas ante un tipo de 74 años... "Yo soy periodista".
–¿Te estás peleando conmigo?
–Es decir, ¡yo soy persona! ¡Hace 74 años que soy persona!
–¿Te estas peleando conmigo al aire? ¿Querés discutir conmigo?
–No, dejalo hablar a Mocca. 

 

La discusión continuó y Barone intentó minimizar las opiniones de su colega de panel –se sientan uno al lado del otro– deslegitimando sus argumentos, diciéndole que Mocca, soporífero como siempre, era un profesor respetado cuya palabra tenía más validez. Hubo tensión y por momentos se notaba cómo Barone miraba detrás de cámara, con un gesto adusto.


El episodio disparó todo tipo de reacciones. En su Facebook, Cynthia García recibió mensajes de solidaridad con palos a Barone. Los seguidores de 678 le dijeron las siguientes frases:
  • Cynthia toda mi solidaridad, y comparto plenamente lo que decís, Barone es un desubicado. 
  • Bravo Cynthia!!! Estoy viendo 678.Tus intervenciones son excelentes. Coincido totalmente 
  • Cynthia te rebanco, que bien sabes defenderte y Barone se desubico mucho no me gusto para nada como te trato, ultimamente esta bastante gaga..Como se nota que sos de la escuela de Victor Hugo.
  • Un grosero desubicado Barone!!.....SOS GROSA Cynthia!!!!, tenes un pensamiento muy agudo!! un gusto que estés en 678
  • Cynthia vos tenés razón y tenes buen estilo, y no mereces lo que Barone, en un exabrupto, te dijo. No sos la "vedette", otra lo es (¿Que les pasa con la producción ¿por qué no lo hablan?)
  • Yo estaba más de acuerdo con Mariana y con Mocca, pero me pareció buenísima la discusión, lástima que Barone lo embarró con agresiones personales. Encima Mariana le dijo que a ella la enriquecían los argumentos de Cynthia, y con eso le tapó la boca. Si sigo mirando 678 es por la riqueza de los panelistas nuevos, si no ya estaría caduco. 
  • Cynthia,yo te banco, Barone te tiene que pedir disculpas, cree que tener años le da chapa; pero es soberbio y grosero, que lo jubilen que está gagá y no soporta tu inteligencia y juventud. –Mepa que todos los del panel te tienen celos Cynthia, sos grosa seguí asi...
  • Quería decir algo , pero ya lo dijeron todo. El pueblo y la militancia te ama Cynthia. Seguí siempre asì !!! 
  • Aguante la vedette Cynthia!!! :P No nos queda otra que disculpar a Don Orlando, está algo senil, no comprende y le salta la térmica mal. 
  • Creo que el tiempo de Barone termino, demostró como lo viene haciendo hace rato que es un irrespetuoso maleducado, el programa baja mucho el nivel con semejantes comentarios tanto de el, como de Barragan , no entiendo como todavía la producción no se da cuenta, que muchos de los televidentes tenemos que cambiar cuando opinan ellos. Te banco a muerte, aunque en algunos de tus comentarios no coincidamos.
García acusó el golpe de Barone y le agredeció el afecto a sus seguidores: "Gente querida: aún estoy 'recalculando' mi energía por lo que pasó ayer en 678. Pero lo vivo sin dramatismo. Pasó, fue un entredicho y a otra cosa. Yo lo quiero mucho a Orlando, sinceramente este episodio en nada afecta el cariño personal. Lo digo de verdad, sin falsa modestia. Tal vez él sintió (en ese clima particular que es un programa de televisión) que algo no estaba bien y quiso ponerlo en evidencia. Equivocado O NO fue su percepción del momento. No tiene mayor trascendencia. Vivimos procesos intensos y trascendentes que nos requieren con fuerza y pasión. En ese esfuerzo argumentativo estamos embarcados".

Es interesante ver hasta qué punto el fanatismo que 678 pregona día a día se vuelve palpable horas después de peleas como esta. Puede leerse en los comentarios de los fanáticos de García, que hasta hicieron correr una foto de ella por FB con la leyenda "¡¡¡Aguante morocha!!!", una frase recurrente a la hora de defender a CFK. Senil, gagá, maleducado, su tiempo terminó, y hasta hubo algunos que recordaron que trabajó en Clarín durante la dictadura y luego en La Nación durante largo tiempo. Así, los fanáticos hacen suyo el lenguaje de los opositores al programa y hablan como ellos.

A partir de ahora estarán los que apoyen a Barone por un lado y los que banquen a García por el otro, en ese esquema binario de amigo/enemigo que el programa oficialista tanto disfruta, y siguiendo una máxima peronista de Evita, que una vez dijo: "Tenemos que convencernos para siempre: el mundo será de los pueblos si los pueblos decidimos enardecernos en el fuego sagrado del fanatismo".

Sin embargo, ese contrapunto encubre otra cosa a develar. Lo más fascinante de la discusión que es muestra dos culturas, ambas K, en choque, algo que, según los conceptos de Raymond Williams, podríamos denominar lo residual (Barone) en tensión con lo emergente (García). "Residual" se define a todo aquello que se formó en el pasado pero aún sigue activo en el marco de la cultura dominante. Por contraposición, lo "emergente" supone nuevos significados, valores y prácticas que se van asentando en lo dominante.

Así, Barone podría ser leído como el viejo PJ que sigue formando parte del aparato oficialista y Cynthia García como la representante más cabal de la renovación que comprende La Cámpora. Si chocan en la política pura y dura, como no van a hacerlo en la pantalla. Después de todo, somos homo videns. 

Adio!

jueves, agosto 18, 2011

Carrió




Hoy Elisa Carrió atraviesa el peor momento político de su vida tras de las elecciones primarias. Después de 18 años, el pueblo que quitó el poder, según dijo el lunes cuando asumió, ella solita, la derrota de la Coalición Cívica el 14 de agosto. Ahora, muchos quieren hacer leña del árbol caído (teniendo en cuenta que Lilita es chaqueña, leña del quebracho colorado caído). Pegarle a Carrió hoy es lo más fácil. Casi un deporte de moda. Son pocos los que la defienden. Matías Méndez, su vocero que hace 11 años comparte día, noche, alegrías, enojos, almuerzos, cenas, viajes, vidas y muertes, escribió una carta desde el alma. Sintió el impulso de salir a decir algunas cosas en medio de tanta opinión soez. ¿Puede pedirsele objetividad a alguien que hace una década ve, trabaja y quiere a Elisa Carrió? Yo hubiera dicho que no, que para qué, pero Matías, a quien tengo el gusto de conocer, responde con distancia, datos, anécdotas, y sin chicanas en una misiva que le envió a Ernesto Tenembaun y Tato Young. Ahora, a continuación, la adjunto para que la lean completa. Antes, quiero transcribir la frase que más me impactó. Podría decirse que es una máxima. El límite entre la buena política y los hijos de puta de siempre. Ustedes dirán. Méndez dice (suena irónico pues así se lo desnombra a un ex presidente riojano):
"Creo que no hay nada más reaccionario que el afano. Estoy convencido que no hay nada más de derecha que robar. Y también estoy seguro que, en Argentina, no hay nada más revolucionario que la honestidad".
Acá les pego la carta:


sábado, julio 30, 2011

Zaffaroni, prostíbulos y el hostigamiento mediático


Hace dos miércoles, mi amigo El Faco -periodista de Perfil.com- estaba contento. "Tengo una bomba", me dijo. Le pedí detalles. Se disculpó y sólo me dio tres palabras: "Zaffaroni, depto, putas". A las pocas horas, creo que fue el viernes 22, vi su nota: "Un departamento que Raúl Zaffaroni admitió como propio es un prostíbulo". En ella, se explicaba que en una propiedad del juez de la Corte Suprema funcionaba un cabaret. Nada más. Nada menos.

El Faco creo que tenía un conocido, vecino del edificio que, como la mayoría, estaba harto de que un puticlub funcionara ahí. Con quién se la agarraban, con el dueño del departamento, Eugenio Zaffaroni, tal como podía leerse en las expensas.

En Twitter la noticia explotó, muchos felicitaron a El Faco por el dato, otros le restaron crédito y dijeron que eso no era periodismo. Aclaro algo desde el vamos: para mi eso sí es periodismo.

Después en LIBRE, diario en el que trabajo, nos metimos en el tema. Se investigó sobre el trabajo de El Faco y se descubrió que ese hallazgo era apenas la punta del iceberg. Uno, dos, tres, cuatro, cinco... Esa fue la cantidad de prostíbulos denunciados por trata de blancas que funcionaba en propiedades del jurista aparecieron en el transcurso de la semana.

En todo momento, se llamó al juez Zaffaroni. Su palabra, el estafado de la historia, en cuyos deptos -muchos de los cuales dice ni conocer- funcionaban puticlubs. Se prostituía a mujeres -muchas dominicanas y paraguayas según la denuncia de la ONG La Alameda- en condiciones de semi-esclavitud.

El supremo nunca atendió el teléfono. Se le hicieron guardias -algo común en periodismo- para intentar hablar con él de este tema que lo tenía como protagonista. Jamás atendió. Su respuesta fue el silencio. Pero su silencio no abarcó a Víctor Hugo Morales, con quien habló tras la aparición del primer puticlub, ni a los diarios oficialista Tiempo Argentino y Página/12, que lo entrevistaron cuando se sabía de tres propiedades.

En los tres casos, se presentó como una víctima, pero el victimario no era la persona o inmobiliaria que lo engañó y convirtió seis de sus propiedades (el viernes por la noche apareció un sexto puticlub manejado por una actríz porno) prostíbulos. Siempre el juez de la Corte denunció ser víctima de la prensa "amarilla".

Con Víctor Hugo Morales -que ve operaciones de Magnetto hasta cuando pide un cortado y le traen café solo- dijo: "Si después de cuarenta años de profesor de Criminología y treinta y cinco años de juez penal, se me ocurre poner un prostíbulo con mi nombre y apellido, soy un débil mental".

Pero luego, con Tiempo y Página/12.“Me preocupa que se generalice este mecanismo de acoso y persecución”, dijo a Tiempo. Sobre las guardias periodísticas aseguró: "Me fotografían cuando salgo, cuando entro. Han conseguido los teléfonos celulares de mis colaboradores y los llaman a la madrugada. A mí también me llaman a cualquier hora y a la oficina varias veces al día. Me siguen por la calle con un taxi y me fotografían. Yo sé que eso es un juego. Sé que lo que están haciendo es ver si yo reacciono tipo Maradona. Naturalmente no lo voy a hacer.”

Nunca aclaró que jamás quiso responder los llamados, mensajes e intentos de contactarlo. El editor de policiales del diario, fue más allá que el propio juez. Vinculó la publicación de la noticia a la prohibición del rubro 59, dijo que los pasquines de Perfil eran aliados putativos de Magnetto, y el único fin de las notas de Zaffaroni eran "esmerilar la gestión de un gobierno votado por la mayoría de los argentinos".

Con Página/12 fue más visceral. "Me molesta el procedimiento, porque es demasiado sucio: quieren desequilibrarme emocionalmente, aprovecharse de una situación desgraciada para provocar una reacción agresiva en mí o en los colaboradores más cercanos y explotarla al máximo".

Ahora entiendo todo, Magnetto llamó a Perfil para empezar un plan, El Faco fue el "soldado" elegido, para desequilibrar emocionalmente a Eugenio Zaffaroni, así se levantaba la prohibición sobre el rubro 59, se le inventaron seis cabarets donde se explotaban mujeres en sus propiedades. Zaffaroni le pega una piña a algún periodista, termina en escándalo y pierde Cristina en octubre.

No es que todo es mucho más simple. Un pibe consigue un dato, lo investiga y destapa algo. Otros periodistas ahondan esa investigación y la dan a conocer. Cualquier persona con seis cabarets en sus departamentos, estaría siendo investigado por encubrir proxenetas. Zaffaroni no, el es sólo una víctima de "hostigamiento mediático" del amarillismo.

Hay que matar al mensajero.

Adio!

martes, julio 12, 2011

Fito, sacate el diablo de tu corazón


A veces la bronca puede ser mala compañera. La columna de Fito Páez en la contratapa de Página/12 de hoy, martes, así lo confirma. El músico rosarino dijo, en todo su derecho, que le daba "asco" la mitad de Buenos Aires. Afirmó que 5 de cada 10 porteños le dan arcadas y ganas de vomitar. Escribió:
Nunca Buenos Aires estuvo menos misteriosa que hoy. Nunca estuvo más lejos de ser esa ciudad deseada por todos. Hoy hecha un estropajo, convertida en una feria de globos que vende libros igual que hamburguesas, la mitad de sus habitantes vuelve a celebrar su fiesta de pequeñas conveniencias. A la mitad de los porteños le gusta tener el bolsillo lleno, a costa de qué, no importa. A la mitad de los porteños le encanta aparentar más que ser. No porque no puedan. Es que no quieren ser. Y lo que esa mitad está siendo o en lo que se está transformando, cada vez con más vehemencia desde hace unas décadas, repugna. Hablo por la aplastante mayoría macrista que se impuso con el límpido voto republicano, que hoy probablemente se esconda bajo algún disfraz progresista, como lo hicieron los que “no votaron a Menem la segunda vez”, por la vergüenza que implica saberse mezquinos.
El idioma castellano es rico en vocabulario. Fito podría haber dicho que no compartía lo que votó la mitad de los porteños. Que disentía con ellos. Que vivían en una isla, como opinó hace algunos años un hoy ex jefe de Gabinete. Podría haberle dado angustia, como dice su tema que hablar de Buenos Aires (video). Hasta que eran "no pensantes" -ponele- como dijo un idiota electo comunero de la 2 en Recoleta. Pero es asco es más fuerte. La imagen del asco es inaceptable en democracia.

Vamos por la negativa: por qué a Fito no le dieron asco los 3.400 nazis que votaron al candidato fascitas Alejandro Biondini. ¿Le dan asco o no porque no votaron al PRO? Digo... Son nazis, no hay nada más despreciable que los nazis. Por qué Páez no se quejo de los más de 10 mil ¿antiabortistas que apoyaron a Cynthia Hotton. ¿Dijo algo? No, solo le dieron asco los de la "aplastante mayoría macrista".

Ahora en positivo. La democracia marca que los pueblos eligen a sus gobernantes. En ese contexto, Macri cosechó más apoyo que Filmus. El Frente para la Victoria tendrá que hacer autocrítica y retomar la iniciativa de la campaña, no desde el asco. Desde el asco no se ganan votos. Fito, en su sincericidio, solo ayudó a una más aplastante victoria del PRO en segunda vuelta. Creo yo. Puedo equivocarme.

Sentirse asqueado por la democracia, si bien no es ser destituyente, se le parece bastante. Ni siquiera Hebe de Bonafini, una mujer más que respetable a pesar de sus exabruptos, dijo que le dan asco los ruralistas cuando pidió reprimirlos. Cortaban la calle y según la ley (y sus múltiples interpretaciones), eran plausibles de ser corridos, como reclama la titular de Madres desde el Congreso.

Como dice el tema de Fito, en Buenos Aires hay que sacarse el diablo del corazón. Como decía Páez alguna vez, cuando era un "chico pobre": "Aprendé de mí, que soy un chico pobre de allá, del interior...". Y cierro con otra frase de rosarino aporteñado: "La puta madre que los re mil parío".

Adio!

sábado, abril 09, 2011

El show de la comisión de libertad de expresión*

El periodista Marcelo Almada se pasea por los estudios de la Televisión Pública. Fue invitado a los programas 678 y a los noticieros del canal estatal. La cobertura mediática que recibió su caso de censura previa por parte de Cablevisión fue tratada rápidamente en la Comisión de Libertad de Expresión el miércoles 6 de abril. Los diputados, tanto del oficialismo como de la oposición, repudiaron el hecho y citarán a las autoridades de Cablevisión de la provincia de Misiones.

Almada es dueño de un diario en Posadas y tiene un programa de televisión llamado Debate, como él mismo relató en la cámara. A fines del 2010, las autoridades de Cablevisión le agregaron una cláusula a su contrato por la cual “el productor debe abstenerse de verter en el programa toda manifestación, verbal o de otro tipo, que afecte de cualquier manera la imagen o los derechos de Cablevisión y/o sus empresas vinculadas, controladas o controlantes, sus directivos, gerentes, personal jerárquico en general, dependientes y/o terceros”. Luego del escándalo, la empresa le pidió al periodista que retomara su programa. Aún no decidió si continuará al aire o no.

Ese mismo día, en la Comisión, se trató acaloradamente el caso de censura directa o indirecta que sufrió el programa Ahora es nuestra la ciudad en Radio Cooperativa que conducía Sebastián Turtora y quien firma esta nota. Nadie duda del intento de censura previa que sufrió Almada. De hecho, ni las diputadas Patricia Bullrich ni Silvana Giudici evitaron repudiar tal hecho. Pero, ¿cómo se explica que un programa radial que dejó de salir al aire de buenas a primeras, con fuertes presiones e intentos de digitar notas, preguntas e invitados y que no se tocasen ciertos temas, no recibió el repudio correspondiente de la Comisión de Libertad de Expresión? A Almada lo felicitaron por su valentía. A Turtora y a mí, los diputados del FPV, con excepción de Diana Conti quien apoyó nuestra causa y discutió acaloradamente con Juan Carlos Dante Gullo para que firmase el repudio, nos bombardearon a preguntas inquisidoras y dudaron de nuestras afirmaciones sistemáticamente defendiendo al director de la emisora en cuestión.

Mientras que en el diario Tiempo Argentino de la edición del jueves 7 de abril el cronista Agustín Alvarez Rey afirma que el caso de Almada generó fuertes acusaciones entre los diputados –lo cual es falso pues el desencadenante fueron las declaraciones de los aprietes que sufrimos en la radio que dirige Adrián Amodio–, omite y recorta lo que sucedió. No existimos. Somos mala palabra porque nos censuraron en una radio afín al Gobierno. El contrato que firmábamos con la radio que, jamás dio una explicación de cómo cambió su frecuencia de la 740 a la 770 del dial de un día para el otro derribando la antena de AM Amplitud, es en sí un cercenamiento de la libertad de expresión. La discriminación en la distribución de las pautas publicitarias, el aumento del costo del espacio en un 800% de una semana a la otra, el levantamiento de un programa de actualidad periodística realmente plural sin siquiera despedirse de los oyentes, prohibir mensajes telefónicos y clausurar el posteo en la página oficial de la radio en Facebook y demás medios de comunicación, ¿no es llamativo? ¿Qué es censura? ¿Cómo se financia el periodismo en la Argentina? ¿Cuáles son los criterios de noticiabilidad en dos hechos de similares características pero con distintas consecuencias y victimarios?

Evitar repudiar estos hechos, embarrar la cancha como hicieron diputados como Dante Gullo y el referente del radicalismo K, ¿no es discriminación? ¿Con qué vara se mide la censura en la Argentina? ¿Con qué vara se recortan las noticias?

El cronista de CN23 entrevista a este escriba y al apagarse las cámaras se confiesa: “Pelearé para que salga al aire, pero…”. “Entiendo”, le respondo resignado.

La autocensura, el doble discurso, el cinismo y la mentira van a contramano del espíritu de la ley de servicios de comunicación audiovisual. Es lo que intentamos hacerles entender a los diputados oficialistas. Pero no hay peor sordo, que el que se tapa las orejas.

por Luis Gasulla

viernes, marzo 25, 2011

El desaparecido 30.001


Derrapó. Hebe de Bonafini volvió a tener una frase más que desafortunada. Fue justo ayer, 24 de marzo, a 35 años del Golpe de Estado más sangriento que recuerde nuestro país. En día de la Memoria, la titular de las Madres de Plaza de Mayo la perdió. Fue apenas un momento. Un lapsus discursivo en medio del fragor que se vivía en el Mercado Central. Con Amado Boudou, Guillermo Moreno, Débora Giorgi y Gabriel Mariotto en primera fila, Hebe habló de Néstor Kirchner y dijo que era "el desaparecido 30.001".

Calificar así a Kirchner no sólo es un error. También es falaz. Kirchner no es un desaparecido. Kirchner es un ex presidente que hizo mucho por los Derechos Humanos y, lamentablemente, murió de un paro cardíaco. No se lo chuparon como a otras 30.000 personas en los 70'. Kirchner vivió esa década, amasó fortunas junto a su esposa, la actual presidenta Cristina Fernandez de Kirchner, y hasta apareció en fotos comprometidas con quienes detentaban en poder entonces: los militares.

La actitud de canonizar a Kirchner como un ser desprovisto de defectos y miserias, que siempre busco la felicidad de todos y lo hizo dando la vida, forma parte del luto electoral que vive el oficialismo, Hebe incluida. Ese sentimiento es aceptable. Pero decir que Kirchner es un desaparecido más es faltarle el respeto a todos aquellos que luchaban por un país distinto cuando "ÉL" compraba casas y departamentos. Con esto, no desmerezco para nada su lucha desde la Casa Rosada. Como dije alguna vez: "Kirchner fue el tipo que más hizo por los Derechos Humanos y el que más abusó de ellos".

Desaparecidos en democracia están hoy Jorge Julio López y Luciano Arruga por nombrar dos casos paradigmáticos. López fue secuestrado el 18 de septiembre, después de haber declarado como testigo en el juicio contra Miguel Etchecolatz. Fue durante la presidencia de Kirchner. Nadie supo más de él. Arruga fue "desaparecido" el 31 de enero de 2009, cuando tenía 16 años. La policía bonaerense de Lomas del Mirador lo cruzó y subió a su patrullero. Ese fue su último rastro.

Adio!

jueves, marzo 03, 2011

Los locos del palco cobista

El palco de fanáticos cobistas

Fue un golpe de efecto. Un hecho comunicacional que volvió a poner al vicepresidente Cobos en el lugar de opositor privilegiado de CFK. Cinco o seis militantes cobistas desaforados se convirtieron, con canciones de cancha, gestos e insultos, en protagonistas de la 129 apertura de sesiones ordinarias del Congreso. "Se siente, se siente, Cobos presidente", repetían. Era un gingle desentonado. Atemporal. Desfasado de la conyuntura política que se vive, en la que el mendocino todavía ni confirmó si va a ser candidato. Se los podía contar con los dedos de una mano, pero, así y todo, encumbraron mediáticamente al vice como némesis de Cristina.

Cobos quizás sea el único político opositor que haya tenido la posibilidad de sentarse codo a codo con la Presidenta antes de las elecciones de octubre. Más allá de que haya sido por una cuestión meramente institucional, esa contigüidad que le dio el escenario del Congreso -donde juega de local- lo posicionó, aunque sea en el plano simbólico, como la contracara del kirchenerismo. Al igual que el voto "no-positivo", que lo catapultó como líder anti-K, la apertura de sesiones -con los cinco o seis loquitos cobistas gritando- reconstruyó la figura del vicepresidente-opositor-candidato.

Un amigo me dijo el otro día dos frases que resumieron lo que fue la escena y la ambigua figura de Cleto. "Cobos es radical pero tiene las mañas peronistas", fue la primera. La otra, digna de un manual de campaña no convencional, decía más o menos así: "Con cinco loquitos gritando consiguió volver a posicionarse". La imprevisibilidad de que algo así iba a pasar, con miles de jóvenes K por todos lados, fue lo que hizo al momento tan llamativo, interesante y potente.

Cobos debería estar agradecido con ese palco que insultaba, gesticulaba e interrumpía a Cristina, que hasta le dio relevancia con su reto cuando le pidió “por favor, a ver si puede callar a su gente”. Eso "militantes de Capital que siguen a todas partes al vice" -como me los definió el vocero del vicepresidente- dieron el impulso para que, después de meses de ostracismo, la lucecita del mendocino vuelva a titilar con miras a las elecciones. Aunque sea por un rato. Quizas haya sido un deja vú de lus 15 minutos de fama de 2008. O no.

Adio!

martes, diciembre 14, 2010

Criticar con nombre y apellido


Hay que ser muy cobarde para criticar a alguien desde el anonimato y más si ese alguien es Margarita Barrientos. Decirle que "se pintó la cara de amarillo seducida por la caja del PRO" es, además de jugar con imagos jodidas de años pesados de la historia argentina, ver solo una foto y no toda la película de la vida de Margarita Barrientos. Eso hizo el diario Tiempo Argentino, enardecido porque Margarita había dicho que el 80% de los Piletones que estaba tomando el Indoamericano tenía hogar. Entiendo a veces que el periodismo militante implica contrasrrestar siempre una información con otra contrainformación, pero esto que pego a continuación solo puede catalogarse, siendo buenos, como una gran hijaputez.

Mauricio deshoja la Margarita (Tiempo Argentino - 14 de diciembre)

Fue líder y referente: Margarita Barrientos puso en pie el comedor Los Piletones y eso no es poca cosa. Sin embargo, a su durísimo trabajo se lo devoró la fama cuando logró sentarse a la mesa de Mirtha Legrand, se jactó de ganarle a Valeria Mazza la corona de Mujer del Año y se pintó la cara de amarillo seducida por la caja del PRO. A las declaraciones que hizo tras los sucesos en Soldati, Margarita agregó una desmemoria.

Entrada la noche de ayer, denunció que la llamaron desde el Ministerio de Desarrollo Social para que “hable bien del gobierno nacional”. Claro, Margarita no se acuerda con quién conversó. Pero aseguró que “creía” que era de Desarrollo Social.

La misma mujer que coqueteó con Blumberg y con la Mesa de Enlace, ayer despotricó contra sus vecinos. Obvio, con semejante alboroto los camiones con comida no llegaron a su puerta. Pero ni así ella claudicó en sus lealtades. Uno de los pétalos, o petardos, o misiles, deshojado por Macri la hizo decir “el 80% de los que ocupan tiene vivienda. Que los manden a sus casas y no les den nada”.

Lo dijo ella, Margarita, la que nació en Santiago del Estero. La misma a la que el hambre convirtió en líder y en referente.

Adio!

martes, noviembre 02, 2010

Kirchner era humano

Foto: Pablo Cuarterolo

Hace días que busco la manera de escribir sobre Néstor Kirchner. Desde el minuto fatídico en que me enteré de su muerte, cuando iba en el subte viajando a lo que parecía ser un feriado más que aburrido, imagino qué plasmar en la pantalla. Es un ejercicio difícil, pero creo que cada argentino debería hacerlo. ¿Qué fue Néstor Kirchner para vos? Esa es la pregunta a responder. Acá va mi intento:

Néstor Kirchner era patagónico, santacruceño. Había crecido en el frío y entre vientos, como yo. Le decían Lupín, por un personaje de historieta que se le parecía bastante. Ese apodo mutó a Lupo de grande. Era alto, tosco, seseaba al hablar, tenía una nariz que podría catalogarse como fea pero que daba mucha personalidad y era estrábico. Cursó un año de estudio en la misión salesiana de Río Grande, el colegio al que fueron mi papá y tíos. Admiraba a su viejo y era un calco de su mamá, una chilena descendiente de croatas, de quien heredó el temperamento. Después de la secundaria, como pocos en la Patagonia, tuvo la oportunidad de estudiar afuera. Se fue a La Plata. Muy buen estudiante no era. Tenía una obsesión por la guita. Le gustaba fumar Jockey y recibía una beca con la que, religiosamente, compraba dólares todos los meses. Ah, estudiaba Derecho.

Militó en el peronismo. Conoció a Cristina Fernández, hija de un colectivero radical, que también militaba. Ella era linda. Él era no lindo. Le habló de sus sueños, sus ideas, y de cambiar al mundo. En la dictadura, volvió al sur. "Para hacer política, había que hacer guita primero", decía. Esos años, no habló de desaparecidos ni derechos humanos. Estuvo más cerca de los militares que de las Madres. Memoria cero. Juntó plata, juntó plata y juntó más plata. Se hizo rico. Volvió a militar. Nació su hijo Máximo. Y el poder llegó solo. Después también vino Florencia.

Fue intendente. Fue gobernador (10 menemistas años) y elogió mucho a Cavallo. Siguió escalando y fue presidente, eso sí, sin haber ganado. Menem se cagó en el ballotage y huyó a La Rioja. Raro: Kirchner quedará en la memoria como uno de los mejores presidente de la Argentina, sin haber ganado jamás una elección presidencial.

Volvió a Río Gallegos y en una frase lo dijo todo: "Se acabaron cien años de soledad". Decían que duraba menos de un año. Decían que era el Cámpora de Duhalde. Decían que iba a fracasar. Le importó poco. Asumió con una sonrisa en la cara, no disimuló su alegría. Estaba chocho. Su sueño era realidad. Se reía. Boludeaba con el bastón de mando. La banda le quedaba chica. Parecía un desastre. Encima se había golpeado la cabeza con una cámara. Asumió con una curita en la frente. Y empezó a gobernar.

Mierda que le metía ganas. Se cargó a la Corte menemista, hizo bajar los cuadros de los represores, anuló los indultos, reabrió los juicios y clamó por la memoria. Él mismo la quería recuperar. Uno dicen que por un sentimiento genuino, otros por interés político. Y después se llevó puesto a Duhalde, le vació el partido y se lo apropió. Se volvió más duhaldista que Duhalde en el manejo del aparato. Creo que en una época casi todos éramos kirchnerista, resultaba imposible no sentirse identificado con sus luchas. Más tarde se peleó con el FMI, le gustaba pelearse, entendían que la vida política, sin pelea, no era vida. Kirchner así veía al mundo. Se agarró con la oposición, lo la Pando, con el periodismo, con Clarín, con la Corte kirchnerista, con la historia.

Al final se peleó con la salud. Tuvo dos preinfartos, dos intervenciones coronarias y el día de su muerte dos paros más.

Lo que uno piensa, hay que decirlo sin miedo. Eso me enseñó Kirchner. Por eso tengo que decir también Kirchner fue el tipo que más hizo por los Derechos Humanos y el que más abusó de ellos. Que fue un tipo que no dejó las convicciones en la puerta de la Casa Rosada, pero quizas por momentos las convicciones lo dejaron a él. Que alentó traiciones y fue traicionado. Que impulsó la redistribución del ingreso y se enriqueció como nadie. Que combatió la pobreza pero se aprovechó de ella. Que impuso el slogan de calidad institucional y destruyó instituciones como el INDEC y el Consejo de la Magistratura, por poner dos ejemplos burdos. Que habló de una nueva Argentina y se recostó en los viejos dirigentes de siempre. Que pregonó por un sindicalismo nuevo y transó con Moyano, los Gordos y hasta Barrionuevo. Que ungió a su mujer como Presidenta pero no la dejó presidir el país.

Néstor Kirchner fue ecléctico, irascible, contradictorio, pragmático, imprevisible y por momentos irracional. Las demás veces fue todo lo contrario. Muchos dicen que era un animal político. Yo creo que Kirchner fue humano, como todos, aunque a veces parecía que esa palabra le quedaba chica.

Se fue un gran Presidente, con todo lo bueno y malo que tenía. Desde acá, hasta siempre Néstor...

Adio!

sábado, octubre 09, 2010

Lanata, Barone y el porco periodismo


Hace nueve días, Jorge Lanata llevó un chanchito al piso de DDT, su programa de canal 26. Él lo bautizó Orlando Varone (con ve corta) y lo acompañó todo el programa. En la última revista Noticias, Lanata dijo sobre el porcino: "Cuando crezca será un gran cerdo". A eso le siguió una respuesta de Orlando Barone, que se sintió tocado por el tocayo, y escribió sobre el tema en su columna semanal de la revista Debate. "El chancho, el chanchito y el chancherío" se titulaba y empezaba así:
Un periodista notorio y de peso, al que fundadamente sus colegas llaman o nombran “Chancho”, llevó a su programa de televisión un chanchito vivo al que, con gracia porcina, llamó Orlando Barone. Algo habré hecho para incitarlo a usar un ejemplar de “su especie” para nombrarme. Aunque tuvo el criterio de imaginarme un cochinillo, no un chancho rebozante. Se sabe que el cerdo no goza de prestigio simbólico ni social, y sólo tiene prestigio gastronómico. Por suerte, en mi caso, fue una calificación de una persona y no de muchas. Sería más duro de asumir, si todo el mundo me llamara “chancho”. Es que hay mucho “chancherío” últimamente. El diario La Nación editorializó con esta comparación chancha: “Alguna vez Alfredo Yabrán, acusado de ser el instigador de la muerte del reportero gráfico José Luis Cabezas, dijo que el poder era ‘impunidad’. No es improbable que la visión del matrimonio gobernante sobre el poder se acerque bastante a aquella definición de Yabrán”.

En casa de herrero cuchillo de palo. Julio César Saguier, el capo de La Nación, sacó su perfil bajo del nicho de Papel Prensa y salió a denunciar que Lidia Papaleo está pagada por el Gobierno. Fue la chancha tapa de la revista Noticias del número anterior. Fontevecchia chapotea en el barro porque es la lógica de la ingesta mediática de moda. La denunciada desmintió públicamente a Saguier y lo ratificó en una carta de lectores en el diario del denunciador. Éste le contesta al pie tan cuidadosa y pudorosamente que produce la esperanzada sensación de que la impunidad va siendo revertida por lo punible. La respuesta sin firma a la desmentida de Papaleo dice lo siguiente: “Ni la Nación ni sus autoridades contestan agravios y se limitan a las presentaciones ante la Justicia” (acá la columna completa).
Entonces vino otro descargo de Lanata -que dudo que haya leído Debate, pero seguro vio lo que se dijo de él en '6,7,8'- que tiró la frase: "Decían chupe Barone y Barone chupaba" (ver el editorial). El párrafo completo fue así: "Me gritan los de 67rocho, ¿quiénes son? Un pobre viejo acabado como Barone, ex empleado de Clarín durante toda la dictadura. Toda la dictadura chupando Barone, toda la dictadura chupando. Decían 'chupe Barone' y Barone chupaba. Ex columnista de La Nación también. ¡Fijate que revolucionario el chupador!".

El video se subió a YouTube el 5 de octubre, es decir hace cuatro días, y ya tiene 137.743 reproducciones. Y ayer, este párrafo de la entrevista con Noticias: "Barone es una rata, no creo que lo haga [criticarlo a él] por convicciones ideológicas. ¿Es el mismo Barone que trabajó en La Nación y en Clarín en la época de la dictadura?".

Y en ese reportaje, donde dice que como cumplió 50 años le chupa -valga la redundancia- todo un huevo, para rebatir a Aliverti tira una guarangada -que puede ser cierta o no, pero es una rastrereada al fin. Dice Lanata: "El otro día lo escuché a Aliverti hablando de egolatría, yo no lo puedo creer... ¡Aliverti! Eduardo se escucha a si mismo desde hace años, lo único que hace es pajearse escuchándose a si mismo. ¿Vos lo escuchaste hablar a Eduardo? (Y se pone a imitarlo) 'Vamos a ver cómo no se qué...'. Está haciéndose la paja, y él está hablando de egolatría, se hace la paja mirándose al espejo y habla de egolatría, yo no lo puedo creer". Por si no quedó claro lo llamó pajero, onanista si se quiere ser más polite. Acá lo podes escuchar de boca del fundador de Página/12.

Y enseguida después de leer esa entrevista, recordé algo que recuerda Pablo Alabarces en el libro que escribió con María Julia Oliván 6,7,8. La creación de otra realidad. Cuenta el sociólogo: "Barone se proclama 'más allá del bien y del mal'. Ya me dijo cinco veces -las cinco veces que estuve en el programa-: 'Yo tengo 72 años, entonces ni el sexo me importa'. Él siempre afirma desde ese lugar, incluso se lo he escuchado decir varias veces al aire".

Y entonces no entiendo nada. ¿Son dos tipos en crisis de vejez que pugnan por ver quien la tiene más grande o si aún se les para? ¿Qué tienen que ver los chanchos en esto? ¿O estaremos ante una nueva suerte de periodismo, el porco periodismo, género cerdo si los hay, una mezcla verbal de la furia de Hebe de Bonafini, la incontinencia de Baby Etchecopar, la vulgaridad de la Mole Moli, y el estilo tinellistico de las peleas de Bailando por un sueño? Las piaras k se pelean con las antik en el barro de la historia, que termina siendo un chiquero. Es todo un enchastre y no queda mucho más que eso.

Los cerdo gruñen. El verbo no es casual. Un periodismo que gruñe no sirve más que para hacer quilombo, como el de Lanata y Barone.

Adio!

viernes, septiembre 03, 2010

Mear afuera del tarro

En su impulso por cerrarle el camino a cualquier tipo de interpretación de la historia que no sea la propia, el Gobierno mea afuera del tarro. Sus voceros habituales, que cada día se parecen más a una barra brava de gritones de incoherencias, agregan cada día un nuevo disparate a la lista de "kirchnerismos", que en algunos años generará risas al unísono. Entre ellos, el más destacado, el alumno ejemplar, sin lugar a dudas, es el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Hoy, el verborrágico funcionario tuvo un nuevo destello: dijo que el fiscal del juicio a las Juntas Militares, Julio César Strassera, “maltrató a los detenidos” durante la dictadura y lo acusó de querer presentarse ahora como “el abuelito de Heidi”.

El otro día por cuestiones laborales me tocó revisar, uno por uno, todos los ejemplares del Diario del Juicio, una publicación que la editorial Perfil sacó durante el histórico proceso judicial. A través de él pude empaparme del trabajo de Strassera, a quien sólo conocía por nombre y por habérmelo cruzado en algunos actos de Raúl Alfonsín. Por eso me indigna que tipos como Aníbal Fernández y Osvaldo Papeleo, este último con vínculos sin aclarar con la Triple A de López Rega, salgan a denostar a alguien que tuvo los huevos bien puestos cuando había que tenerlos, como fue Strassera.

La foto que ilustra este post da cuenta de eso. Strassera junto a Moreno Ocampo en el juicio que marcó un antes y un después en la historia del país, ambos hablando con una madre de Plaza de Mayo, que pareciera ser Hebe de Bonafini. ¿Secundará Hebe las palabras de Papaleo y Aníbal F.? Todavía no se la escuchó. Habrá que ver. Por lo pronto, me queda una sola reflexión. Mientras este tipo, el abuelito de Heidi, acusaba a los genocidas, otros hacían guita rematando propiedades en el sur. "Para hacer política primero hay que hacer guita", era su razonamiento. No sé si era el caso de jefe de Gabinete, espero que no. De todas formas, está desbocado y dice cualquiera. Y lo peor: se nota.

Adio!

lunes, abril 05, 2010

La fórmula periodística de "Miradas al Sur"

Miradas al Sur, el diario de domingo del Grupo Szpolski, tiene un fórmula registrada que se repite a lo largo de sus página: pegarle a Clarín. En su última edición, además de un titulo de tapa explosivo, un textual del colorado Kirschbaum que dice "Estamos en guerra con el Gobierno y somos los soldados", tiene siete páginas más con notas contra el monopolio informativo. Casi toda la sección política está destinada a criticar al diario. Me lo hizo notar el amigo Nico Diana hoy, cuando mirábamos el ejemplar que compré ayer.

Página 2: "Los perros de la guerra", sobre como el multimedio inflaría los casos de inseguridad para debilitar al Gobierno. Acompaña una columna, "¿Por quién doblan las alarmas?", de Ricardo Ragendorfer, sobre el accionar movilero, que está buena.

Pagina 3: continúa la nota de tapa y se agrega otra crónica "El crimen que Clarín ocultó", sobre la muerte de Silvia Suppo en Santa Fe, que el multimedio trató poco y algunos medios regionales (que encima son opositores a la Ley de Medios) obviaron.

Página 4: "Papel Prensa: de la pciana al silencio de los cobardes", una nota del embajador argentino en EE.UU., Héctor Timerman, sobre "el rol de Clarín en el silenciamiento de lo peor de la historia del grupo". Relacionada hay una nota de actualidad sobre las sospechas en el traspaso de acciones.

Página 5: "Ponele la firma" es un artículo que según el diario muestra "la nota que muchos periodistas de Clarín no suscribieron", en referencia a la respuesta del diario a Héctor Timerman, quien ejerció su derecho a réplica tras un informe que publicó Clarín sobre el diario promilitar que dirigió en plena dictadura.

Página 6: Sigue con el tema de la papelera argentina, haciendo foco en "las trabas de Clarín y La Nación a la investigación sobre el traspaso de las acciones de Papel Prensa".

Página 7: la frutilla del postre, es una nueva nota sobre Clarín, esta vez la causa que investiga el origen de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble. "Causa Noble: todo conduce a la Corte". Más una entrevista a Estela ce Carlotto, titular de las Abuela de Plaza de Mayo: "Las Abuelas no queremos creer en la Justicia argentina".

Un reflexión: sus reuniones de sumario debe ser un poco monotemáticas.

Adio!

miércoles, marzo 24, 2010

24 de marzo: ¿hay derechos humanos oficialistas y derechos humanos opositores?


La pregunta que lleva el título de este post es una duda que me inundó hoy, 24 de marzo, en el trigésimo cuarto aniversario del nefasto Golpe de Estado que lleno de muerte, tortura y dolor a nuestro país. Me lo pregunté y me jodió. ¿Cómo puede ser que pueda vincularse a los derechos humanos con un posicionamiento político?, me dije. Sin embargo esa fue la sensación que me dejó este Día de la Memoria. Y fue ahí cuando entendí el sentido de la apropiación de los derechos humanos. ¿Son los Kirchner culpables de apropiarse o abusar de los derechos humanos? No, pero su gran error ha sido que desde sus huestes definan a todo opositor al kirchnerismo como un golpista, pro-dictadura. El silogismo sería el siguiente:

"Los Kirchner defienden los derechos humanos".
"Uno es opositores de los Kirchner".
Ergo: "Uno está en contra de los derechos humanos".

Ahí anida el error lógico, que sí el Gobierno y sus seguidores han aprovechado y capitalizado al máximo. Si usar los derechos humanos es reclamar Justicia, Memoria y Verdad, los Kirchner han abusado de ello. ¿Son los derechos humanos kirchneristas por eso? No. Otra cosa: el kirchnerismo negó la historia, quiso convertirse en mito, vapuleó el juicio a las Juntas que llevó adelante Alfonsín con los tanques latentes. Es cierto que es fácil defender los derechos humanos hoy. Muchos más fácil que en 1983, seguro. Sin embargo también es cierto que no hubo otro Gobierno, además del de Alfonsín, que hiciera algo por la Memoria, cómo el de los Kirchner. Enhorabuena.

Sostengo que si se observan los derechos humanos con la óptica de "6,7,8", estamos mal. Vamos mal. Somos bipolares. Confundir la Ley de Medios con la pelea por los derechos humanos, más allá de que la dueña de Clarín sea una apropiadora de bebés, es mezclar las cosas. Porque TN mienta -o cuente una sola y supuesta verdad- no quiere decir que sea golpista. Uno puede objetar la Ley de Medios propuesta con el kirchnerismo y no querer que vuelvan los tanques.

La lógica binaria en política sólo fogonea antagonismos. Radicaliza la cosa. Se escucha a tipos como Strassera decir: "Me repugna el uso político que se hace de los derechos humanos" y ganarse todas las puteadas oficialistas. Y a Hebe de Bonafini afirmar "gracias Cristina y Néstor por condenar a los asesinos", obviando el juicio a las Juntas. Hebe y Strassera. Strassera y Hebe. Dos iconos de la pelea por los derechos humanos, enfrentados.

En fin, ¿hay derechos humanos oficialistas y derechos humanos opositores? Para mí, no. Pero a veces, para el Gobierno y muchos que lo siguen, pareciera que sí. La plaza de hoy dejó esa sensación. Más allá de todo lo dicho, me resulta imposible obviar qué hacía el matrimonio presidencial mientras 30.000 personas se eran desaparecidas: hacía plata.

Adio!

lunes, marzo 15, 2010

Apología de la irresponsabilidad periodística


Como periodista, tengo un principio que sigo siempre que me toca hablar del trabajo de otro periodista: "No hablo si no conozco". En ese sentido, siento que hoy, mucho periodismo se refiere de manera tajante, contundente y lapidaria a libros de periodistas por la cara y fama del escritor de turno.

Sin ir más lejos, me refiero al libro El Dueño, de Luis Majul, y la crítica que se hizo en un programa con el que, debo reconocer, estoy obsesionado: 678. En un informe se defendía la posición -muy respetable por cierto- de Víctor Hugo Morales, quien dijo que "llamar periodismo de investigación a un libro de Luis [Majul] era faltarle el respeto al periodismo de investigación".

Al final, Carla Chudnovsky, siempre tan mesurada a la hora de decir lo que piensa, criticó el libro y reconoció que ¡no lo había leído! Para colmo, afirmó como si nada algo así como "ni lo pienso leer". ¿Puede una persona que hace un programa que se pone como rector de los medios decir eso? Por lo menos si defiende a VHM sigan su ejemplo, que leyó y marcó el libro antes de hacerlo mierda. Es una lástima pero no pude encontrar en YouTube el momento en que lo dijo, de todas formas subo un video interesante del programa de Gvirtz.



Retomando: mis disculpas, pero a mí lo que hizo la ex notera sexual de Kaos me parece una apología de la irresponsabilidad periodística. Mi crítica sobre el libro de Majul.

Adio!

lunes, marzo 01, 2010

Twittear desde el Congreso


La fiebre que convulsiona los medios provoca que Twitter pierda su sentido periodístico cuando no aporta nada más allá de lo que cualquiera puede ver. En un evento político, ¿qué debe twittear un medio digital? Eso es lo que me pregunto desde hace algunos meses, cuando en Perfil.com comenzamos a realizar este tipo de coberturas. ¿Debe Twittearse cablegráficamente los discursos compitiendo con lo que se ve en TV? Creo que sí. Pero quedarse en eso es correrle siempre de atrás a la pantalla. Debe ofrecerse información plus, que un redactor conoce. Algo diferente. Debe proponerse encuestas, participación, todo lo posible. Alguien en la redacción actúa de desgrabador de los discursos y otro, externo, busca información propia, color, nunca debe subestimarse el color. Hoy, por ejemplo, Vicky Donda se la pasó jugando con su celular, sólo aplaudió a CFK por la recuperación del nieto 101, después miraba su celular, se chequeaba el lápiz labial, y demás. Eso dice algo, comunica, traspasa el color. Hay que contarlo, eso y más.

Adio!

lunes, febrero 15, 2010

Los comentaristas, según Peicovich

En una nueva de sus semanas, el poeta y escritor Esteban Peicovich, a quien conozco y aprecio mucho, irrumpe con un mimo a las palabras en medio de tanta puteada digital y se propone analizar los comentarios (y a los comentaristas) de los medios online. Poner un párrafo sólo sería injusto con los demás, ya que en todos hay una densidad que merece ser aprehendida. La doxa de Peicovich, en estado puro, por decirlo de alguna manera. Su reflexión: "¿Hay comentaristas digitales a sueldo?".

Más de comentarios
- Tenembaum, doña Rosa y los comentarios
- VH y el amarillismo del comentario digital
- A favor de la muerte del comment


Adio!

lunes, febrero 08, 2010

Tenembaum, doña Rosa y los comentarios



Ernesto Tenembaum es un periodista que suele decir cosas inteligentes. Éste no es el caso. Y es así porque al analizar los comentarios en los diarios digitales y los blogs hoy en su programa "El club de la tarde", ET cae en todos los lugares comunes habidos y por haber, no dice nada nuevo y sólo se queja de que lo putean, como a todo el mundo.

A diferencia de Víctor Hugo que hilvana una argumentación contundente que dispara el debate, ET y sus compañeros de mesa se despachan con acotaciones doñarosescas: que los "mensajes son tremendos", que tiene un "nivel de agresividad", que son "vandalismo desde el anonimato", que "te expones a que cualquier tipo que ponga un mail te putee", en fin...

No se suma nada a la discusión, sólo una indignación chata que para lo único que sirve es para comer segundos de aire. Fue un comentario de los comentarios digno del nombre feo que tiene el programa y no de la trayectoria de los periodistas que lo hacen.

*el audio es de Mansilla, como siempre.

Adio!

domingo, enero 17, 2010

En defensa del lector y del diario


Defender a los lectores muchas veces implica pelearse con un diario. Esto es todo un tema, más aún cuando ese medio es el que a uno le paga el sueldo, mes a mes. Pero eso, para Andrew Graham-Yooll, el ombudsman del diario Perfil, no es ningún problema. Al experimentado periodista, no le tiembla el pulso a la hora de criticar al bisemanal, a punto tal que sus columnas se convierten en una lectura obligada. Es que defender al lector implica ir contra el diario, para mejorar el diario.

Hay que decirlo: la incorporación de Graham-Yooll y la salida de Nelson Castro, que en la función de defensor era soporífero y lo único que lograba era aburrir, ha sido saludable para Perfil. Castro, otro profesional de renombre, lo único que hacía era agradecer las cartas de los lectores, a punto tal de que se lo apodaba, en off, Nelson-gracias-por-tu-carta-Castro. Graham-Yooll cambió eso, en sus pequeñas columnas, reflexiona sobre la profesión, habla de notas, producciones, equilibrio informativa (o la falta de él). Antes, la central de Perfil era una página más; hoy, la que debe leerse justo después de la tapa. Sería bueno que todos los medios adopten a los ombudsman, incluidos los diarios online.

Acá les dejó su última columna: "Lectura obliatoria".
"Hubo tiempos, bastante lejanos ya, cuando a todo periodista el secretario de redacción le requería que cada día leyera "todos" los diarios de Buenos Aires y probablemente algún otro del interior. Era antes, en años no tan distantes para algunos, cuando Internet y la posibilidad de Googlear una información no existían y cuando todavía se usaban libros de referencia. La prueba tramposa entre colegas estaba contenida en la pregunta. "Ah, ¿vio eso que sucedió en Córdoba?". Claro la mayoría de esas generaciones quizás llegaban a leer un par de matutinos y un vespertino. Hasta ahí se podía, lo demás era humo. Conozco a un solo colega que siente aún que tiene que leer cuatro o cinco matutinos cada día y es Michael Soltys, editor del Buenos Aires Herald. Resulta que hoy en día muchos no leen ni siquiera todo el periódico que los emplea.

El recuerdo se hizo presente el domingo pasado cuando, en la siempre bien ponderada y muy leída sección Espía del Suplemento Domingo (página 2) apareció una cita que con mucha frecuencia se le atribuye a Bertold Brecht (1898-1956) y que en realidad le pertenece al pastor luterano alemán Martin Niemöler (1892-1984). Es la que comienza diciendo: "Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas / guarde silencio / yo no era comunista...". La cita mal atribuida el domingo 10 de enero era molesta dado que, el 13 de diciembre, Rafael Bielsa había advertido y corregido el error citado en la carta de un lector. Y bueno, hay secciones que se leen más que otras y hay que aceptarlo.

Adio!

miércoles, enero 13, 2010

Ducrot: "No existe el periodismo neutro"

En la revista Contraeditorial, una de las mejores publicaciones del último año, que hace un balance medio incompleto de los papelones periodístico del año (después escribiré sobre esto), publican una interesante entrevista a Víctor Ego Ducrot, director de la Agencia Periodística del Mercosur y del Observatorio de Medios de esa agencia,, y profesor de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, que afirma: "No existe el periodismo neutro".

A propósito de su último libro, "Sigilo y nocturnidad en las prácticas periodísticas hegemónicas. Una introducción al modelo teórico y metodológico Intencionalidad Editorial", Ducrot hace algunas reflexiones interesantes, que cito a continuación:

"(...) No hay práctica periodística posible por fuera de la disputa por el poder. Para construir o reconstruir o modificar el estado de la naturaleza de clases.

–¿Se refiere tanto al poder político como al económico?

–Sí, al poder en general. En términos foucaultianos, el poder no reside solamente en el Estado sino que también habita y se practica en otros ámbitos de categoría más micro: en la familia, en la escuela y en la sexualidad. La mofa permanente de los géneros, de la homosexualidad, la versión grotesca de lo erótico en un medio de comunicación central, como ocurre en el programa de Tinelli, aunque exceda lo periodístico, es un mecanismo de posicionamiento de poder, en este caso, del poder descalificatorio, discriminador y machista. Pero no hay prácticas periodísticas, ni siquiera en el campo llamado “información de servicio”. Esta es un área más debatible. Nosotros tratamos de verificar el modelo de Intencionalidad Editorial en el caso del boletín meteorológico de la televisión. Con un grupo, nos pusimos a seguir el servicio meteorológico de la BBC de Londres. En un momento determinado notamos que Turquía, pese a ser un país europeo, no aparecía en el mapa. Justamente, era el momento en que se debatía en Bruselas el pedido de Ankara para incorporarse a la Unión Europea. El gobierno británico era una de las puntas que se oponían a ello y la BBC de Londres es un medio del Foreign Office, de la Cancillería británica. No había discusión. Pasemos a otra de las secciones supuestamente menos centrales de un medio periodístico, por ejemplo la de modas. Si uno ve Fashion TV pareciera que sólo hay en el mundo mujeres flacas, fantásticas, fabulosas, que están en el Mediterráneo y en el Caribe. No hay gordas, no hay feas y tampoco tipos feos. Y esto es una creación de sentido: es fascismo en estado puro. Trabajan sobre los sentidos. La contracara de esto es “negro de mierda”, “gorda de mierda” o “sos bolita”. Se trabaja desde ahí.

–En su libro se refiere a la influencia de los medios de comunicación y de su relación con los regímenes políticos, económicos e institucionales, o con las organizaciones sociales, según el caso. Y afirma que del modo en que se concrete y se dirima esa interactuación dependerá en última instancia que el poder siga siendo hegemónico o que sea modificado por otro de naturaleza distinta. ¿No es una mirada exagerada sobre el poder de los medios? Siempre se recuerda que Perón ganó las elecciones con la prensa en su contra.

–Esto es muy interesante porque hay constataciones permanentes de que el espacio mediático tiene una capacidad de influencia estratégica, pero que esta no se cierra en sí misma, si no Evo Morales no sería presidente. Y tampoco Chávez y Correa. Y el gobierno de Cristina Kirchner habría terminado hace un año, y los porteños andaríamos calzados con una 45 matando gente con cara sospechosa. La instalación del miedo, a partir de la matriz seguridad/inseguridad, es algo cuyas consecuencias todavía no se están midiendo. Alcira Argumedo dice algo muy interesante: “La capacidad de influencia de los medios de comunicación hegemónicos es inversamente proporcional a la capacidad de organización y movilización de los actores sociales”. Eso es muy interesante porque si no no se explicaría por qué Evo Morales, en cada elección, saca 10 puntos más. Con el Observatorio de Medios trabajamos en los 15 días previos al triunfo electoral de Evo en la primera vuelta, y notamos que la mayoría de los medios de Bolivia no sólo opinaban contra él sino que sacaron editoriales en los que lo calificaban como “el borracho” o en los que se afirmaba que “el indio tiene que aprender a hablar”. Y Evo, no obstante, ganó con más del 60 por ciento de los votos. Creo, entonces, que el debate por los sentidos, pese a la construcción corporativa casi ritualesca de los medios de comunicación a partir de mediados del siglo XX hasta nuestros días, denota este espacio como estratégico. Por eso es muy importante la nueva Ley de Medios: el otorgamiento de un tercio de la frecuencia radioeléctrica a, digamos, la sociedad, que provoca un proceso de democratización en los espacios mediáticos.

–En su obra hay una crítica muy fuerte a agencias de noticias prestigiosas como AP y AFP, y a diarios de reputación mundial como The New York Times.

–Sí. Durante toda la Guerra Fría –hoy esto sigue pero está un poco más disuelto– había un latiguillo en la construcción informativa del lenguaje de agencia que era “aseguraron fuentes diplomáticas occidentales”, traducible a europeas y estadounidenses. Remitía a un sentido común: que la convalidación del principio de verdad remitía a los poseedores del ejercicio de la palabra. Yo trabajé en Prensa Latina y en otras agencias de prensa confrontativas con las del bloque hegemónico, y te puedo decir que jugábamos mucho con este tema: usábamos “fuentes africanas” o “fuentes latinoamericanas”. La selección de fuentes y de la agenda son dos de las herramientas para la construcción de la parcialidad.".

La entrevista completa.


Adio!