miércoles, junio 18, 2008

Casuística a la cacerola

"Pareciera que en nuestras culturas se caracterizan por la narrativización, por la casuística, y por lo que llamaría procesos de sinécdoquización. Es decir, de la parte al todo".
Anibal Ford, Navegaciones, 1994, p.224.


A veces el afán periodístico por contar algo termina tergiversando el hecho periodístico en sí. Esto puede ser visto de dos maneras: una inocente y otra interesada. Como periodista confió en que a nuestro trabajo lo mueve el desinteres, la supuesta objetividad que nunca es tal, pero que jamás se podría comparar con la obscenidad de un lobbista.

Sin embargo, cuando leo notas como ésta de Página/12, creo necesario hacer hincapié en los peligros de la casuística. La crónica relata como un grupo de reaccionarios que no leyeron bien -o ni siquiera les importa hacerlo- el discurso de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y salieron con sus cacerolas, ya abolladas de tanto darle y darle, a pedir que se vaya.

También cuenta la historia del cacerolero que está sólo y espera, pero es sólo un tangente. En el fondo, se habla del golpismo, se lo ejemplifica con dos energúmenos que salieron a la calle para protestar contra el Gobierno "usando" el reclamo del campo como una cortina. Y allí reside el peligro del caso por el todo, en confundir la protesta con el golpismo, y diagnosticar un gorilismo contagioso por la mera contigüidad en la vereda.

Eso es ser funcional a un interes que pretende mostrar una parte del todo, la parte que emana desde los despachos oficiales del Ejecutivo o de la oficina del pluripotenciario partido justicialista con Néstor Kirchner a la cabeza. Es también saciar el deseo de un lector que busca eso. Y detrás de todo, se desestructura el meollo del asunto, la discusión de fondo. Se olvida de porqué pasa lo que pasa.

Adio!

2 comentarios:

ceci dijo...

Payito .. buscaba chequear cómo se escribía sinecdoquizacion, del texto de Ford, y llegué a tu web derechito. Gracias, me despejaste la duda! Un beso, nos vemos. Cecilia.

PAYITO dijo...

Cecilia, cómo andas, Google me quiere por eso te manda a mi blog. Un beso, chateamos...

Adio!