viernes, abril 29, 2011

Faltan horas para #Libre




Luciano Dolber - editor de "Política" del diario Libre
Duración: 18.58
"La vaca atada" - FM Identidad 92.1

Adio!

domingo, abril 24, 2011

Desparramo traba: detuvieron a "La Tiro Libre" Riquelme

Estoy en Salta y leyendo el diario El Tribuno me encontré con esta noticia. Más allá de lo que informa, me mataron los nombres y sobre todo apodos de las travestis detenidas ("los", según el diario salteño) en el operativo de la Policía Provincial de Juan Manuel Urtubey.

Adio!

jueves, abril 14, 2011

"El periodismo es una mierda, sí, pero todos somos periodistas o tendemos a serlo"

El último número de la revista Crisis tiene un comienzo demoledor, que atrapa a todo periodista que lo lea. Acá les dejó el primer párrafo del artículo titulado "El cementerio de los elefantes", que lleva la firma de Enrique Orozco.
De periodismo habla cualquiera. Menos nosotros. Los que trabajamos y vivimos en los medios, los asalariados del rubro, los que somos mayoría pero no gobernamos, los que de a ratos obturamos el deseo de cualquier patrón.
El periodismo puede ser definido según sus manuales, según sus orígenes, según su importancia, según su política y según sus intereses. El periodismo es una cartografía de grupos empresarios y una legión de nombres propios. Un archipiélago de pymes unipersonales que aparecen y desaparecen; un mundillo de vedettes sin erotismo. Es un arma que puede ser letal y también una relación compleja entre capital y trabajo. Es el parloteo de una civilización que se extingue. El periodismo es una manada de pibes que creyeron que esa era la mejor forma de contribuir a que las cosas vayan mejor. Un submundo de precarizados que, cuando hablan, parecen nuevos ricos. Una burocracia de viejos y de jóvenes que ya se cansó de todo y se muere de escepticismo y quietud en las redacciones. Y es un montón de terquedades que abren hendijas hacia otro horizonte.
El periodismo es un recorrido cada vez más corto y más uniforme. El periodismo es una mierda, sí, pero casi todo somos periodistas o tendemos a serlo. El periodismo es el reverso de la política y la política lo quiere a su lado. El periodismo es propaganda. El periodismo es un enfermo terminal que sigue organizando sentidos hasta el último día.

Adio!

martes, abril 12, 2011

Cómo desperdiciar (en periodismo) una elección

Al final, en las elecciones, lo único que importa es una cosa: quién gana. Ese es un dato. Nada más. Algo duro. Una cifra. Un resultado. Una foto. En el medio, hay un sinnúmero de historias, detalles y matices que contar. Esa debe ser la misión de un enviado especial. Salirse de los esquemas rígidos que plantea una elección, reinventarlos. Contar vidas, proyectos, situaciones insólitas. Hay un mundo por descubrir con tan sólo afilar un poco la mirada.

Eso es justamente lo que no ví en los diarios argentinos nacionales que, a grandes rasgos, hacen casi una cobertura calcada. Salen con las mismas cosas, el mismo enfoque, y hasta los mismos títulos. Para qué sirve, entonces, un enviado si no es para vivir la experiencia, encontrar lo diferente. La agenda monolítica puede ser seguida desde Buenos Aires, el enviado deber responder al precepto: "original o nada". Salta fue un ejemplo paradigmático. Una verdadera lástima.

Adio!