Desde hace ya tiempo,
la revista Barcelona demuestra ser -lejos- la publicación más revolucionaria y única del mercado editorial argentino. Con tapas como ésta (foto), el
colorinche bisemanal se caga en lo políticamente correcto y va al grano de la realidad argentina como la realidad argentina es. Llena de contradicciones, prejuicios, puteadas, frases discriminadoras y
repudiables y más. Además encontró en el nicho de los gnomos de jardín un fetiche único, siempre renovable y que nunca pierde vigencia.
¡¿Quién no se robó nunca un enano de jardín o intentó hacerlo?!
Recuerdo una vez, durante una charla de humoristas gráfico, que
Langer tomó la palabra y habló de por qué le gustaba
laburar en la Barcelona. Levantó una
contratapa para que la veamos: era la cara de
Videla con su número de teléfono sacado de la guía.
Era genial.
En mi opinión y con eso cierro,
Barcelona fue el mejor medio gráfico a la hora de tratar la muerte del
querídisimo ex presidente -por lo menos para mí- Raúl Ricardo
Alfonsín. "
Alfonsinazo", rezaba el título y la bajada enumeraba:
"El gobierno promete hiperinflación y deuda externa. El campo, desabastecimiento. La oposición y los mercados, un golpe institucional. Los intendentes del conurbano saqueos a los comercios. Y la prensa independiente, apoyo incondicional. El país entero le rinde un merecido y emotivo tributo a Raúl Alfonsín".

El interior es aún más hilarante y cierto, contradictorio como nosotros, pero me quedo con dos titulares. "Confirman que morirse sería la mejor manera que tienen los políticos de limpiar su imagen pública" (
con la infografía que pueden ver acá) y "
Néstor Kirchner negó que fuera a morirse para mejorar su posición en las encuestas". Una sola cosa más:
Viva Barcelona, viva...Adio!