martes, noviembre 30, 2010

"Sueño con letras" - Adolfo Castelo [TXT N°2]

"Sueño con letras" Adolfo Castelo - TXT 2

Adio!

viernes, noviembre 26, 2010

Alfonsín: "No voy a recitar el preámbulo en la campaña"



Ricardo Alfonsín pide una coca light, se sienta en una mesita de la vereda y agarra un Derby suave, el primero de los dos que fumará en una hora de charla. Busca un respiro después de la presentación de “Plataforma abierta 2011”, el programa de gobierno que elaboró con 190 profesionales y con el que buscará la presidencia el año próximo, pregunta cómo salió, atiende el teléfono cada dos minutos y toma un sorbo de gaseosa sin percatarse de que un poco le cae sobre la corbata.

Ricardito palpita la previa del lanzamiento de su campaña y está ansioso. Así se lo ve en el mano a mano con Perfil.com en el que habla de su relación con Julio Cobos y Elisa Carrió, critica pero elogia cosas del Gobierno, afirma que sólo la Justicia puede dirimir si hay corrupción en el kirchnerismo, cuenta que espera una campaña dura y adelanta que no recitará el preámbulo como hacía su padre, el ex presidente Raúl Alfonsín, cuando recorrió el país en las elecciones de 1983. Además, le responde a quienes critican que haya dicho que el Gobierno no iba a saber capitalizar la empatía que generó la muerte de Néstor Kirchner.

La entrevista completa: "No voy a recitar el preámbulo en la campaña"

Adio!

miércoles, noviembre 24, 2010

Adolfo Castelo, in memoriam N°1

Todavía recuerdo cómo lloré cuando me dijeron que Adolfo se había muerto. Estaba haciendo un trabajo práctico de la facultad que tenía que terminar al día siguiente y mi mamá y mi hermano vinieron, me abrazaron, y me dijeron: "Se murió Castelo". Enseguida me puse a gritar., como si a los gritos pudiera volver el tiempo atrás. Era al pedo, pero no podía parar de hacerlo.

El blanco de las críticas se había ido para siempre, no de gira, sino de joda, como le gustaba a él, eterno noctámbulo, "Dandy crepuscular", como bien lo definió Joaquín Sabina minutos después de su muerte. Yo era muy fanático de Castelo. Me hice periodista, en parte, por esa admiración que le tenía y sigo teniendo. Ese ímpetu para decir las cosas con esa fina ironía radial que destilaba en cada palabra. Era único en su clase. Por eso se lo extraña tanto.

Ayer se cumplieron seis años de su muerte. Una mierda. A partir de hoy este blog empieza a recordarlo como se merece el tiburón blanco: subiendo cada una de sus columnas de la revista TXT, su última gran creación periodística. Con tanta idiotez que circula por el medio, hay que acordarse más seguido de Castelo, conductor del entrañable "Mirá lo que te digo, escucha lo que te muestro". Hasta siempre Adolfo Castelo, con una sola ese.

"Otra cosa" - Adolfo Castelo - TXT 1

El recuerdo radial de Castelo (Blog de Contenidos)


Adio!

miércoles, noviembre 17, 2010

Incesto, medios, gobiernos y el "periodismo del sobre"

En este blog solemos recomendar, muy de vez en cuando, algún libro. Hoy es ese momento. El libro en cuestión es: Relaciones incestuosas. Los grandes medios y las privatizaciones, de Alfonsín a Menem, de Luis Gasulla editorial Biblos. Hace algunos meses, conocí a Gasulla (a quien nunca vi personalmente) por razones laborales. Desde entonces mantenemos un fluido intercambio de mails y hace poco me mandó su libro. Al abrirlo mi sorpresa fue que lo que leía era la tesina de licenciatura de Luis, un extenso trabajo, muy completo, lleno de bibliografía, hemerografía, y entrevistas que develan cómo los diarios Clarín y La Nación fue funcionales -sino promotores- de las grandes privatizaciones de servicios públicos de la república Argentina.

Como soy periodista, y a los periodistas siempre nos encanta hablar del medio en sí (tenemos una suerte de anclaje en el campus del cual es difícil desembarazarnos), cito a continuación algunas partes del Capítulo IV, que hablar de las privatizaciones de los canales de televisión y sobre todo del breve espacio de debate que abrió el kirchnerismo en la cuestión.
Rodolfo Terrago: "No creo que el problema hubiese sido privatizar los canales, ¿y si quedaban en manos de Menem era la solución? (...) Tampoco tienen sentido entregar medios que forman opinión, cultura, valores, a empresas privadas y después que hagan lo que se les dé la gana. Estoy en contra de todo eso. Pero tampoco la solución era tener los medios en manos del gobierno".

Ante la pregunta por las razones gracias a las cuales, en el mejor momento del kirchnerismo y con altos niveles de aceptación social, no se impulsó una nueva ley de comunicación, Bárbaro grita enfurecido y utiliza la retórica: "¿Quién cambia la Ley de Radiodifusión? ¿Mariotto? A veces creo que la gente es inocente o estúpida. No tenemos que idealizar los cargos porque el que tiene el poder real es Kirchner. Mientras yo estuve, Kirchner y Magnetto se amaron. Cuando se empezaron a pelear, me fui, porque a mi edad y con la historia que tengo, no hago papelones y quiero caminar por la calle".
¿Cuándo cambió la relación de los Kirchner con Clarín? ¿Qué detonó ese amorío? Gasulla obtiene la respuesta de Alberto Fernández, el ex jefe de Gabinete:
"El momento bisagra fue el cuestionamiento que la presidenta le hizo al recordado dibujo de Menchi Sabát. Ella creía que el dibujante estaba enviado un metamensaje mafioso. Lo cierto es que TN -no Clarín- había exacerbado la idea de paro histórico mediante una cobertura disparatada pero, a pesar de la capacidad de influir que puede tener un medios, no es el factor determinante del acierto o derrota de un Gobierno".



Y otro de los grandes aciertos del libro es incluir las entrevistas en una anexo que es imperdible, sobre todo por la conversación con Alberto Fernández y una de las últimas entrevistas que le se hizo a Bernardo Neustad. Y me quedo con estas últimas preguntas que cierran Relaciones incestuosas en las que Neustad habla del periodismo del sobre y Doña Rosa (que demuestra que Bernie fue facho hasta el día de su muerte).

-Es indudable que usted compartía las ideas económicas y políticas de Menem como tanta gente, ahora bien, ¿fue un apoyo netamente ideólogico o hubo una conveniencia económica? ¿Existía el famoso periodismo del sobre?
-No le quepa duda que existe y existió el periodismo del sobre. Acaba de revelarse que trescientos periodistas cobraban de la SIDE. Los he visto saltar de un lado a otro. Hubo periodistas que se enriquecieron como el señor Daniel Hadad ayudados por Menem y hoy son anti Menem, O sea, algunos apoyaban por ideología, pero callados en ese tiempo, pero otros porque era lindo tener plata fuera del periodismo...

-¿Cómo ve hoy al periodismo argentino?
-Creo que salgo La Nación y la revista Noticias, es lamentable. Los programas de televisión son lamentables. Y no lo digo porque yo no esté. Se matan por llevar a los máximos opositores, los políticos más carismáticos, ¡y sacan tres puntos de rating!

-El periodismo político en la televisión está prácticamente muerto...
-Mariano Grondona está sacando tres puntos y Majul, cinco, pero llevando un día a un cantante, al otro a una mujer desnuda. Es lamentable.

-¿Qué le diría hoy a Doña Rosa?
-Que si tiene alguna vocación muy clara, deje de ser habitante y hágase ciudadana. El habitante no sabe vivir en democracia, ocupas las calles, es piquetero, cartonero, reclama con asambleas, hace huelgas... El ciudadano, en cambio, se da cuenta de que esta dentro de una sociedad que tiene límites, que tiene derechos humanos pero también deberes humanos. Hágase ciudadano, si le gusta hágase dirigentes y después, líder. Y si tiene que hacer periodismo, trate de no ser neutral. Se acabó la época de la neutralidad, del periodismo objetivo... En el Apocalipsis de la Biblia hay una sentencia que siempre me quedó clara: hay que ser calientes o fríos; tibios no. Sobre los tibios vomitaré... Vuelvo a repetirle yo no soy un objetvo -por eso no puedo ser objetivo-; si usted me toca, verá que soy un ser humano, con mis falencias, con mis errores, con mis virtudes, mis pasiones y mis gustos. Trabajar de periodista objetivo es mentirle a la sociedad.

Luis Gasulla presenta su libro mañana en la biblioteca nacional a las 17.

Adio!